No puedo dejar de quererte, de necesitar tus besos, de pensar en ti cada
segundo, de querer verte a mi lado en todo momento, de hablarte cuando
necesito un consejo, de necesitar tus abrazos para calmarme cuando estoy
mal. No puedo dejar de amar tu sonrisa, tu mirada, tus besos, tus
caricias, tu forma de quererme, de enfadarte conmigo si lo hago mal o de
ponerte celoso si nombro a alguna otra persona. No puedo estar un día
sin ti, ni verte con otra persona que no sea yo, no puedo dejarte
marchar sin ir detrás de ti. No puedo dejar de ir corriendo a tus brazos
si veo que tu sonrisa se cansa, ni dejar de preguntarte si estás bien
si te veo diferente, porque para mi lo más importante es, que seas feliz.
No puedo dejar de imaginar un futuro contigo en el que cumplamos todas
esas cosas que algún día prometamos que vamos a hacer, pero mucho menos no puedo dejar de hablar
de ti porque todo lo que hay en mi cabeza eres tú, tú y tú.
Te quierº.